La Pequeña Argonauta


La historia que no tiene nombre
Mayo 7, 2008, 6:10 pm
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Estoy exhausta, mi mente ahora mismo no da para más. Son demasiados cambios por asimilar y los proyectos se me desbordan. Hay en mi cabeza tal montaña de cosas por hacer que soy incapaz de establecer un orden de prioridades, la cabeza me duele solo de pretender intentar pensar en ese orden, y me encuentro con un inexpresivo muro delante que me chupa las ideas como un cebero mutante.

Mi reino por un enchufe del que poder tirar para desconectarme. No hago nada. No pienso nada. Estoy out.

Sueño con que estoy de pie bloqueada y una pierna gigante que sale del cielo me da una patada en el culo y me manda un par de pueblos más adelante.

Y como no os puedo decir nada más de ese tema os voy a contar una historia que no tiene nombre.

Érase una vez una inestable mujer que tuvo ocho hermosos hijos. Era una de estas mujeres que no se saben cuidar, pero por alguna razón debió pensar que le haría bien la compañía de aquellos niños. Aunque los quería con locura no supo como mantenerlos y cuatro de ellos murieron antes de cumplir los treinta por las mismas adicciones que a ella le habían llevado toda su vida por un amargo camino.

Tres de las hermanas salieron adelante, encontraron un trabajo y un marido y tan pronto como pudieron salieron de aquella casa y emprendieron una vida lejos de su madre y del hermano que aun les quedaba.

Este hermano, que tampoco tiene nombre y al que a partir de ahora llamaremos “el hombre sin nombre”, no tenia otra ocupación que robarle la pensión a su madre y propinarle abundantes palizas. La mujer, consumida por la edad y la mala vida, aguantaba lo que podía y de puerta en puerta pedía comida a sus vecinas pasa salir adelante. Afortunadamente y como era de esperar el hombre sin nombre acabo cumpliendo una condena por malos tratos en la cárcel y durante un tiempo nada más se supo de él.

En aquel momento la mujer debía rondar los ochenta años y tan solo quedaba de ella un minúsculo esqueleto encorvado. Las hermanas, que hasta entonces habían seguido con sus vidas haciendo caso omiso a cualquier acontecimiento, no dudaron en meter a su madre en una residencia y dar por zanjado el problema.

Hay que decir que aunque en esta historia la sensibilidad de las tres hermanas roza lo inhumano, ninguna de ellas tuvo una vida fácil. Uno tras otro habían visto morir a sus hermanos por el mismo vicio que había marcado desde el inicio la vida de su madre. Habían visto y oído cosas que nos hacen apartar a mirada tan solo de velas reflejadas en alguna película. Así que de momento, las perdonamos.

Para cuando el hombre sin nombre salio de la cárcel su madre ya llevaba varios años en la residencia, sus hermanas vivían sin preocupaciones y nadie se preguntaba por él. Sin dinero y sin trabajo, fue directo a pedirle a sus hermanas las llaves del piso donde había vivido con su madre y cuya tercera parte por derecho le pertenecía.

Las hermanas que lo vieron venir con pintas de vagabundo y los brazos morados a pinchazos se negaron rotundamente. Se imaginaban que no tardaría en destrozarlo o abrirle las puerta a una veintena de colgados como él. Así que abandonado a su suerte, el hombre sin nombre que nunca ha tenido más ingresos que la pensión de su madre a la que ahora le era imposible acceder a base de ostias, no ha encontrado a día de hoy otra afición más que, a modo de protesta, cagarse y mearse cada noche en el rellano de la escalera donde había vivido toda su vida con su madre. Es decir, mi escalera.

Así es la vida, si antes ya me costaba encontrar un motivo por el que subir 6 pisos andando en vez de coger el maravilloso ascensor, ahora tendría que amanecer convertida en una intrépida aventurera para planteármelo siquiera.

Aunque me encartaría contaros el final pero esta historia no ha acabado todavía. Los vecinos por una parte no podemos hacer nada legalmente. La policía ha venido muchas veces pero el caso esta en manos del juez así que de momento nos toca asumir el papel de la madre y aguantar lo que podamos.  El año que viene me toca ser la presidenta de la comunidad, igual acabo limpiando los desaguisados del yonki. Aiiiii… que vida esta.



Meme creativo de parte de Dokomho
Octubre 25, 2007, 11:26 am
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Dokomho me envía un meme un tanto inusual. Se trata de escribir una historia a partir de la ultima frase de la historia de quien te lo envió. Me ha quedado bastante largo, soporífero diría yo, así que este no se lo reenvío a nadie, si alguien quiere hacerlo por puro gusto yo encantada :)

La ultima frase de Dokomho era ” La portada es sencilla, las letras del título están escritas en oro.” He modificado el tiempo verbal, espero que no sea trampa ^_^! Ahi va mi historia:

-Vamos nena, ya es hora de que te vayas a la cama. ¿Ya te has lavado los dientes?
- si mama, pero no tengo sueño, déjame un ratito más.
- Es tarde y mañana hay que madrugar, vamos, a la cama.
- Vuélveme a contar la historia de la abuela.
- ¿Otra vez? Ya la has oído muchas veces.
- pero no tengo sueño, por faaa.
- Ains… esta bien, métete en la cama y tápate.

Zoe así lo hizo, se metió en la cama y se quito los calcetines. Hundió la cabeza en la almohada y espero impaciente a que su madre se sentara en el borde y empezara a contar una vez más su historia favorita.

“Era domingo de navidad, yo tenia 13 años y me desperté temprano, me puse la bata y corrí hacia el salón entusiasmada por abrir mis regalos, pero cuando llegué solo encontré una nota sobre la mesa que decía “Cariño estamos en el hospital, espéranos en casa y no te preocupes, volveremos pronto” La caligrafía era de mi padre, estaba desconcertada, fui a mi habitación y me puse el chándal que había llevado el día anterior, cogí las llaves de repuesto que mi madre guardaba en un cajón del recibidor y me disponía a salir por la puerta cuando esta re abrió de repente. Era mi tía Lucrecia.
Lloraba. Yo no me atrevía a preguntar y sin pensarlo dos veces me abrace a su cintura.
Mi tía se agacho y sin dejar de rodearme con sus brazos me contó que mi madre había empeorado durante la noche.”

- Mama…
-
No te preocupes nena, eran otros tiempos. La medicina ha avanzado mucho desde entonces, no debes pensar en eso.
- Pero yo…
- Me parece que esta historia es demasiado triste para una niña de tu edad.
- No no, sigue contando por favor, te prometo que no diré nada.

“Mi tía entro en el cuarto de mis padres y cogió algo de ropa y unos papeles. Enseguida salimos de casa camino del hospital. Cuando llegamos mi padre estaba sentado en una de esas sillas de plástico que inundan las salas de espera. Tenia los ojos hinchados y la nariz roja, pero cuando me vio se levantó como si nada y vino hacia mi con una sonrisa forzada. – Que bien que estés aquí cariño, deberías entrar a ver a tu madre, seguro que le hace mucha ilusión verte.

La habitación olía a alcohol y me costaba respirar. Mi madre estaba sentada en la cama y rodeada de almohadones. Me miro, y en apenas un susurro me pidió que me acercara. Me quede a pocos centímetros de su cama, estaba pálida, me daba miedo que si me acercaba un poco más se rompiera en mil pedazos. Estrecho mis manos entre las suyas y me dijo, - Nena, este año no he podido ir a comprarte un regalo, pero hay algo que llevo guardando para ti desde hace mucho tiempo. En el último cajón de la cómoda de mi cuarto hay una caja de madera, dentro esta mi regalo. Me hubiera gustado esperar un poco más para dártelo, pero ya eres toda una mujer, guárdalo como un tesoro”

Zoe saco de debajo de su almohada un viejo cuaderno y lo sostuvo contra su pecho.

“Aquella noche cuando llegue a casa no pensé en las últimas palabras de mi madre, me encerré en mi cuarto y rompí a llorar. No puede dormir en toda la noche.
Mi tía organizó un funeral precioso. Estaban todos mis familiares y algunas personas que yo no conocía. Al terminar todo el mundo lloraba y me abrazaba. Aun recuerdo esa sensación, como un gran peso que se va evaporando con cada palabra de consuelo.
Cuando termino mi padre se quedo hablando con mis tíos. Me adelanté hasta mi casa. Entre en la habitación de mis padres y abrí el ultimo cajón de la cómoda. Allí estaba la caja de la que me había hablado mi madre, dentro había un cuaderno. La portada era sencilla, las letras del título estaban escritas en oro. Lo sostuve unos minutos entre mis manos antes de poder reaccionar, una vez más me saltaron las lagrimas, apenas llegaba a intuir la silueta de las doradas letras cuando me vinieron a la cabeza unas palabras que mi madre siempre me decía cuando yo me ponía triste y lloraba. Las lágrimas ya no importaban, antes de leerlas lo supe, esas mismas palabras eran el titulo del cuaderno que resultó un diario que mi madre comenzó a escribir el día en que yo nací, “al cerrar los ojos arden los límites”.



Sandman - 4. Delirio
Junio 26, 2007, 7:47 am
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Delirio es la más joven de los Eternos.
Huele a sudor, a vinos agrios, a noches largas, a cuero viejo.
Su reino es cercano, y puede visitarse; pero las mentes humanas no fueron hechas para comprender su dominio, y los pocos que han hecho el viaje han sido incapaces de describir más que diminutos fragmentos de él.

El poeta Coleridge decía haberla conocido íntimamente, pero el hombre era un mentiroso redomado, y en esto, como en tanto otro, deberíamos dudas de su palabra,
Su apariencia es la más variable de todos los Eternos, quienes, en el mejor caso, son ideas vestidas con apariencia de carne. La sombra y perfil de su sombra no guarda relación con ninguno de los cuerpos que viste, y es tangible, como terciopelo viejo.
Algunos dicen que la tragedia de Delirio es saber que, a pesar de ser más anciana que los soles, que los dioses, siempre será la más joven de los Eternos, que no miden el tiempo como hacemos nosotros, ni ven los mundos a través de ojos mortales.

Otros niegan esto, y dicen que Delirio no posee tragedia alguna, pero hablan sin pensar.

Porque Delirio fue antes delicia. Y aunque eso fue hace mucho, incluso hoy sus ojos están desparejados: un ojo es de un vivido verde esmeralda, manchado de puntos de plata que se mueven ; su otro ojo es azul, como una vena.

¿Quien sabe lo que ve Delirio, a través de sus ojos desparejados?



Sandman - 3. Destino
Junio 26, 2007, 7:20 am
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Destino es el más viejo de los Eternos; al principio había el Verbo, que fue trazado a mano en la primera pagina de su libro, antes de que fuera pronunciado.
Destino también es el más alto de los Eternos, para los ojos mortales.
Algunos le creen ciego; mientras otros, quizá con mayor razón, dicen que ha viajado mucho más allá de la ceguera, que, de hecho, no puede hacer más que ver: que ve las delicadas líneas que dejan las galaxias al moverse por el vacío, que observa los intrincados dibujos que los seres vivos hacen en su viaje a través del tiempo.

Destino huele a polvo y a las bibliotecas de la noche.
Sus puies no dejan huella.
No proyecta sombra.



Sandman - 2. Desespero
Junio 19, 2007, 9:23 am
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Desespero, hermana gemela de deseo, es reina de su propio territorio. Se dice que en el dominio de Desespero hay esparcidas multitud de pequeñas ventanas, colgadas en el vacío. Cada ventana contempla una escena diferente, y es, en nuestro mundo, un espejo. A veces mirarás a un espejo y sentirás los ojos de Desespero sobre ti, sentirás su gancho ancharse en tu corazón.

Su piel es fría, y viscosa; sus ojos son de color de cielo, en esos dias grises y húmedos que despojan al mundo de color y sentido; su voz es poco más que un suspiro y, aunque no tiene olor, su sombra huele acida, a almizcle, como la piel de una serpiente.

Hace muchos años, una secta en lo que ahora es Afganistán, la declaro diosa y proclamo que todas las habitaciones vacías eran sus lugares sagrados. La secta, cuyos miembros se hacían llamar los No Perdonados, persistió dos años, hasta que su último adherente al fin se mató, después de sobrevivir casi siete meses a los demás miembros.

Desespero habla poco, y es paciente.



Sandman - 1. Deseo
Junio 18, 2007, 3:00 pm
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Deseo es de altura media. Es poco probable que ningún retrato pueda hacer justicia de Deseo, ya que verla (o verle) es amarle (o amarla)… apasionadamente, dolorosamente, hasta la exclusión de todo lo demás.

Deseo huele casi subliminalmente a melocotones de verano, y proyecta dos sombras: una negra y bien perfilada, y otra traslucida y siempre vacilante, como el reflejo del calor.
Deseo sonríe en breves destellos, como la luz del sol brillando sobre el filo de un cuchillo. Y hay muchas mas cosas de deseo que pueden compararse a un cuchillo.

Nunca una posesión, siempre la poseedora, de piel tan pálida como el humo y ojos leonados y afilados como vino amarillo; Deseo es todo cuanto has querido siempre. Seas quien seas. Seas lo que seas.

Todo.



Fourth - Understood
Junio 14, 2007, 9:29 am
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Una muerta en su lecho de muerte.

Parece que ha pasado una eternidad pero aun aquí postrada me recuerdo, cuando yo estaba completa y era un ser incorpóreo, cuando Eme y yo éramos una sola cosa.
Ahora mi cuerpo es viejo y mi mente lucida. Haberme muerto no ha estado tan mal como yo esperaba. Con paso de lo que los muertos llamamos tiempo, que no es más que otra manera de medir y etiquetar todo lo que la muerte no es capaz de retener, he aprendido a dominarme y a dirigirme. He aprendido valores como el amor y la familia. He sentido el dolor en la carne y también en mi misma. Y se que aunque hace “años” que perdí la capacidad de hablar con Eme el también ha sentido cada una de esas experiencias.
Mi cuerpo se marchita, sé que pronto me abandonara el aliento, y quizás entonces Eme y yo volvamos a ser uno. Cuando mi sueño sea eterno y no tengamos que despedirnos con el primer rayo de sol que acaricia mi ventana.



Third - Conscience
Junio 11, 2007, 10:20 am
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Hoy he tenido una cena de empresa. La idea de cenar con todos tus compañeros de trabajo es divertida. Llevas trabajando con alguien durante meses y crees que lo conoces, pero resulta que no viste como tu pensabas que vestía ni come lo que tu creías que comía, ni siquiera se parece a la idea que tenias sobre su persona.  Me he dado cuenta de que cada persona no es quien es, sino que se interpreta a si misma de una u otra manera dependiendo de la ocasión y las circunstancias. Es extraño, pero creo que me siento mejor ahora que veo que todo lo que me rodea esta tan muerto como yo. Puedo comunicarme con los demas pero solo a un nivel superficial. Puedo hacer que me hablen de lo que les gusta, les asusta, les divierte… de su trabajo, de su familia, de sus relaciones… por telefono, por correo, por internet… es asombrosa la cantidad de medios de comunicacion que han conseguido desarrollar para decir nada,  sige siendo imposible comunicarse de forma directa con los demas pilotos. Eme, ¿crees que en la muerte se puede llegar a conocer realmente a alguien?

¿Eme estas ahi?



Second - Reality
Junio 8, 2007, 12:32 pm
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Fíjate Eme, que cantidad de cosas bonitas se pueden comprar aquí. Hay miles de adornos expuestos por todas partes. Puedes adornar tu casa, tu coche, tu trabajo o a ti mismo. Puedes hacer que tu vida sea un enorme árbol de navidad.



First - Réquiem
Junio 6, 2007, 9:05 am
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Conversación ente una muerta y su espiritu. 

Aunque va disminuyendo, sigo sintiendo esa sensación de estar viviendo un tiempo que no me pertenece. Es como si en el fondo supiera que mi sitio esta en otro lugar, en otra época.
Eme, ¿crees que algún día tu y yo coincidiremos? ¿Que aunque sea detrás de la muerte alguna vez estaremos siquiera cerca?
Me gusta esto, me estoy… acomodando, pero el sentimiento del abandono sigue presente en mí. Como si cansada de esperar a que dios baje a por mí hubiera dejado atrás mi cuerpo para ir a dar un paseo. Como si yo no fuera yo sino mi piloto. Dirigiendo una mole de carne a mi antojo que actúa siempre según mi voluntad.

He vuelto a mi un par de veces y nada ha cambiado, sigo estando siempre en segundo plano. ¿Es esto la muerte? es que nadie va a venir a buscarme, a decirme que coño se supone que tengo que hacer aquí? Y si es así, si nadie va a venir, ¿que sentido tiene morirse?