Archivado en: Bla Bla Bla, Familia, Personal, Vida | Etiquetas: paris, pascuas, Personal, vacaciones
Aquí estoy otra vez, ya se acabaron las vacaciones y el “relax” Sniff!
No puedo quejarme, he tenido 11 días libres y eso para mi son unas señoras vacaciones. He estado tres días en Disneyland, cuatro en Paris y el resto perreando por mi querida valencia, ains… quiero más…
Paris es una ciudad maravillosa, todo lo bonita que digan que es se queda corto hasta que la ves. Lo que más me gusto fue ver el luvre iluminado, nuestro hotel estaba a dos calles de él y la primera noche que lo vi, desierto y con un frió siberiano, dio la deliciosa casualidad de que había un trompetista tocando una canción que no podía ser más francesa. No había nadie más que nosotros y me sentí como si la tocara mí, como si me estuviera dando la bienvenida. Ese fue sin duda el mejor momento del viaje, ya ves tu que tontería pero me llego al alma.
Por lo demás, la mona lisa es todo lo decepcionante que os puedan haber contado y más. Un cuadro pequeño que ocupa toda la pared en frente del cual hay un inmenso lienzo sobre la última cena que lo desprestigia hasta lo más ínfimo.
La torre eifel es inmensa y marrón (quien lo hubiera dicho, yo no) Impresiona, se ve desde casi cualquier punto del centro de Paris, que será como toda valencia. Eso sí, visitarla cuesta 12 euros y 5 horas mínimo. Hora y pico para subir al primer piso, hora y pico para subir al segundo, hora y pico para bajar otra vez al segundo y otra hora larga para salir fuera. Después de 5 horas largas en la torre eifel llegué a la conclusión de que como diría Lorena Paris es polar, ni en el más crudo de los inviernos en mi pueblo pase un frió comparable al de Paris. Y bueno… como no podia ser de otra manera también pasamos a visitar el cuartelillo francés, por suerte todo se quedo en una penosa declaración que no fue a ninguna parte y pudimos partirnos el culo de ello nada más salimos del cuartel (en fin cariño, vas a tener razón, supongo que soy una mala influencia
)
He dicho ya que todo allí es enorme, las avenidas, el sena, cada museo y cada tienda… y enormemente caro. Para que os hagáis una idea un poleo cuesta 4:50 €, un cortado 4, 80 €. Un tercio de cerveza 12 eurakos! Vamos, que el mcdonals allí tiene que estar forradísimo. Te gastas en una semana lo que ganas en un mes aunque comas mal. Pero aun así hay que ir a verla, por algo es la ciudad más visitada del mundo, realmente fantástica.
Ah, y disneyland se sale! Creo que disfrute yo más que mis hermanos que tienen 12 y 7 años ^_^!
El resto de mis vacaciones fueron una paella para 20 personas, un día canino frente al televisor, una cena de “no” cumpleaños y otro ampliando la mesa de mi escritorio que ya mide más de 4 metros. Ahora solo me queda pintar un cuarto, ir a ikea, montar 5 metros de librería… lo de siempre.
Aun no he encontrado el momento de leeros a todos, supongo que soy la ultima en comentar mis vacaciones pero bueno, estaréis acostumbrados
Hoy cuelgo las fotos en flickr y mañana será otro día, un abrazo.










